08/07 2019

La labor de los Agentes con el agua

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Fuente: Revista Castilla- La Mancha Ecológica

ASOCIACIÓN PROFESIONAL DE AGENTES MEDIO AMBIENTALES DE CASTILLA-LA MANCHA (APAM-CLM)

Una de las grandes labores del Cuerpo de Agentes Medioambientales de Castilla-La Mancha es proteger los ecosistemas acuáticos de nuestros humedales, muy frágiles y únicos en el mundo.

La labor de los Agentes con el aguaEl papel del Cuerpo de Agentes Medioambientales en lo referente a la policía y custodia de nuestros recursos naturales es amplio y engloba gran cantidad de funciones que van desde la adecuada observancia de la normativa en infinidad de usos y actividades que se desarrollan en el medio natural, como en la asistencia técnica en la gestión de los recursos naturales y los aprovechamientos forestales, además de la participación en emergencias ocurridas en el campo. De esta forma, estos profesionales actúan como una verdadera Policía Medioambiental en multitud de cuestiones como la caza, la pesca, los residuos, las especies amenazadas, las vías pecuarias, los Montes de Utilidad Pública, los Incendios Forestales y un largo etcétera.

Pero su papel en lo que respecta a la materia del agua cobra especial relevancia dado el consabido interés público de este bien tan escaso y tan necesario para la vida, tanto de las personas y sus actividades productivas, que tanta importancia tienen en nuestra región para el desarrollo rural, como en la adecuada preservación de algunos de los ecosistemas más valiosos y amenazados del mundo, los humedales. Y es que precisamente algunos de los humedales de nuestra comunidad autónoma han sido merecedores de importantes figuras de protección de gran prestigio internacional debido, entre otros, a la singularidad de sus biomas acuáticos, con especies de flora y fauna que, en unos casos están muy escasamente representados en Europa, y en otros son simplemente únicos en el mundo.

Los Agentes Medioambientales llevan a cabo regularmente el censo de todos los humedales existentes en la región, contabilizando los ejemplares y las especies de aves que crían, invernan o pasan por ellos en cada época del año. Todas estas funciones las complementan sin descuidar la flora de estos entornos, ya que es la principal responsable de que los humedales se conserven saludablemente, pudiendo encontrar especies de árboles de ribera, arbustos, algas o incluso plantas carnívoras, estando algunas de estas especies protegidas.

Los inmensos bandos de sonoras grullas que llegan al atardecer a sus lugares de reposo nocturno, decenas de especies de limícolas (pequeñas aves que se alimentan en el limo o fango de las zonas húmedas y pantanosas) que cruzan la península en sus pasos migratorios o las parejas de fumarel cariblanco, una especie de charrán de agua dulce que cría en Castilla-La Mancha, son objeto de seguimiento y vigilancia con objeto de conocer sus tendencias poblacionales y anticiparse así a cualquier amenaza que pudiera ponerles en peligro.

No obstante, algunas especies de especial interés por su estado de conservación son objeto de seguimiento y vigilancia específico.

Tal es el caso de la malvasía cabeciblanca, una especie de pato buceador de aspecto peculiar que llegó a encontrarse al borde de la desaparición en los años 70 donde llegaron a quedar tan solo un puñado de ejemplares en la laguna Cordobesa de Zóñar. A partir de ahí, las labores de conservación de la especie centradas en preservar adecuadamente sus hábitats y el control y erradicación de especies foráneas como la malvasía canela con la que se hibrida, han hecho que esta especie singular vuelva a verse en muchas lagunas de la mancha húmeda. De este éxito de conservación han sido participes en primera línea los Agentes Medioambientales.

Algunas especies de especial interés son objeto de seguimiento y vigilancia específico
Llevan a cabo el censo de todos los humedales, contabilizando las especies de aves que crían

Pero como ya hemos adelantado, el papel de estos profesionales respecto a lo relacionado con el agua abarca mucho más. Y es que tienen un papel muy relevante en el adecuado estado de las aguas, actuando de forma implacable contra los vertidos ilegales que contaminan nuestros ríos y que tanto preocupan a todos. Ejemplo de esto son las espumas del río Tajo a su paso por Toledo, que han sido investigadas de forma meticulosa y concienzuda por los Agentes Medioambientales.

Fruto de este trabajo, se dio con varios focos de vertidos irregulares de diversas empresas, hechos que fueron puestos en conocimiento del juzgado correspondiente por su posible trascendencia penal debido a su relevancia de cara a la salud pública. Así mismo, algunos de estos vertidos afectaban gravemente a una población relíctica de una especie de árbol que vive en entornos salinos, el taray de Bové (Tamaris boveana), que cuenta con una de sus escasas poblaciones en el interior de la Península precisamente en uno de esos puntos de vertido.

Por si todo esto fuera poco, el Cuerpo de Agentes Medioambientales participa activamente en las emergencias que el agua produce cuando por circunstancias climatológicas adversas y sobrevenidas esta se sale de su cauce, inundando zonas donde hacía pocas horas había un paisaje seco y dejando en ocasiones personas atrapadas en circunstancias muy complejas y de riesgo para su vida. Tal es el caso de los relativamente habituales atrapamientos en el interior de vehículos al intentar cruzar arroyos o ser sorprendidos por una repentina crecida mientras circulaban por una zona inundable.

No son pocas las ocasiones en que los Agentes Medioambientales, dado el gran conocimiento del terreno donde desempeñan su labor, han sido los primeros en localizar a estas personas atrapadas, dando una primera asistencia y coordinándose con los el resto de medios de emergencia para consumar el rescate. En algunos casos, la unidad helitransportada del Cuerpo de Agentes Medioambientales fue el único medio capaz de llegar al lugar del suceso en helicóptero.

El agua como elemento natural y como recurso, como fuente de riqueza, de fauna, flora y biodiversidad, pero también con su cara más amarga cuando excede los límites establecidos y representa un peligro para las personas o sus bienes. En todas esas facetas actúan estos agentes de la autoridad como garantes de la seguridad medioambiental que todos los ciudadanos de Castilla-La Mancha merecen.

Los agentes tienen un papel muy relevante en el adecuado estado de las aguas, actuando contra los vertidos ilegales
El agua también produce emergencias por circunstancias climáticas, con inundaciones imprevistas

Revista Castilla- La Mancha Ecológica