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AEAFMA (Asociación Española de Agentes Forestales y Medioambientales)

El Seprona no quiere que los Agentes Forestales investiguen delitos medioambientales

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Fuente: UNPOLF

El Diario “La Opinión de Murcia” publicaba, el 13 de marzo, en papel y en su web, una entrevista con Vicente Pérez Pérez, General y Jefe del Seprona de la Guardia Civil.

El titular de la noticia no deja lugar a las dudas por si algún Agente Forestal aún las tenía. Ya no puede tenerlas. “Sólo la Guardia Civil debe investigar acciones criminales contra la naturaleza”.

Sí, tan sencillo y tan claro. Únicamente la Guardia Civil. Preguntado por la periodista, Pilar Benito, acerca de la modificación de la Ley de Montes y la pérdida de competencias de los Agentes Forestales, el General responde: “Nosotros no nos pronunciamos sobre las leyes; sólo las cumplimos y las hacemos cumplir. Pero en este caso le puedo decir que el cambio sólo afecta al 2% de los actos delictivos penales en medio ambiente y que suponen una investigación criminal. En el resto, que es el 98%, al ser sólo delitos administrativos no hay cambios en la actuación. Nosotros no dudamos de la capacidad de los agentes medioambientales pero la investigación criminal debe estar sólo en manos de la Guardia Civil, cuya doctrina de actuación es única. En esto hay una serie de intereses que no valoro”.

Como tantas veces, aquel que empieza por no pronunciarse, termina dando un curso de pronunciación. Únicamente cumplimos las leyes y las hacemos cumplir, explica el General. Lo mismo podría decir cualquiera de los seis mil Agentes Forestales de este país. En su caso, únicamente podemos añadir que le sobra a la frase eso, “únicamente”.

Porque si habla en primera persona del plural y propone como inicio tal palabra, lo demás le sobra y lo demás le delata. La investigación criminal no debe estar en manos de los Agentes Forestales, dice, porque asevera que debe estar sólo en manos de la Guardia Civil y termina añadiendo, cuya doctrina de actuación es única. Pronunciémonos, pues, también nosotros y hagámoslo con estilo semejante.

  1. Los Agentes Forestalescumplimos y hacemos cumplir las leyes medioambientales. Por Ley.
  2. Los Agentes Forestalesde este país venimos realizando la investigación criminal desde hace años y estamos incluidos en la Ley que la regula como protagonistas evidentes.
  3. Los Agentes Forestales tenemos suficiente capacidad para desarrollar algo que ya venimos realizando y reconocida ésta en la entrevista por el propio General, únicamente queda preguntar, ¿por qué se elimina a los Agentes Forestales de la investigación de delitos medioambientales?
  4. Los Agentes Forestales tampoco dudamos de la capacidad de los miembros del Seprona y de ello inferimos que perfectamente pueden investigar delitos. No entendemos que con la misma premisa un General llegue a la conclusión contraria cuando el sujeto no es uno de los suyos.
  5. La doctrina de actuación de la Guardia Civil es única. Tal cual se expresa el General Jefe del Seprona ¿A qué se refiere? ¿Única porque se pretende que otros no actúen?¿Criterios cuantitativos o cualitativos? Es evidente que en un debate sobre ello, los Agentes Forestales tendríamos suficientes argumentos para defender nuestra posición.
  6. Termina la respuesta a la pregunta con un comentario más que interesante que da tanto juego como se quiera. Dice que “en esto hay una serie de intereses que no valoro”. ¿Intereses de los Agentes Forestales? Faltaría más. Atentan contra nuestra profesión, contra nuestro futuro. ¿Qué espera, qué no tengamos intereses en ello?¿O se refiere a los propios intereses de la Guardia Civil?
  7. Contesta el General en otra pregunta que los delitos más comunes son los relacionados con incendios forestales, maltrato o abandono de animales, caza, delitos urbanísticos y las actuaciones contra la flora y la fauna ¿Y a qué cree que nos dedicamos los Agentes Forestales? ¿Y sobre qué normas cree que versan nuestras obligaciones de policía?

Y teniendo la política, y el partido que gobierna, alta responsabilidad en todo este contubernio, hay que explicar que no es sino un mecanismo de aplicación de las ideas corporativas de otros. Así se nos ha dicho en las mesas de negociación. Y por todo esto es que no entendemos la posición de los grandes organismos de representación de clase de este país, que con tanto entusiasmo acuden a la confrontación política y cuanto disimulo muestran respecto a la confrontación profesional. De aquella sacan rédito, de esta huyen.

Es más, justifican su inacción entendiendo que no existe tal confrontación. Así que leamos lo que dice el diccionario sobre el verbo confrontar: “Poner a una persona o una cosa, material o inmaterial, frente a otra para compararlas u oponerlas entre sí”. “Mantenerse en actitud de oposición ante un problema, situación difícil u obligación sin eludirlo, asumiendo el esfuerzo que suponen y luchando y actuando de acuerdo con sus exigencias”.

Respecto a la primera definición, léanse las respuestas del General y se tendrá un ejemplo. En relación a la segunda definición, el ejemplo que dan esas organizaciones es justamente el contrario.

Porque no confundamos los términos ni hagamos caso a interesados. Esa confrontación no existe frente a los agentes del Seprona, compañeros nuestros, y sí frente a aquellos que los gestionan, mandan y rigen su futuro. Y el nuestro, parece ser.

 

 

Entrevista a Vicente Pérez Pérez, General y Jefe del Seprona de la Guardia Civil 

Sólo la Guardia Civil debe investigar acciones criminales contra la naturaleza

Fuente: La Opinión de Murcia

Destaca que el año pasado recibieron más de 1.000 denuncias de ciudadanos

El Seprona no quiere que los Agentes Forestales investiguen delitos medioambientalesAunque lleva casi 42 años en la Guardia Civil, Vicente Pérez apenas lleva uno al frente, a nivel nacional, del Servicio de Protección a la Naturaleza (Seprona). Se muestra satisfecho con la actuación de los agentes y considera que «son suficientes» los recursos con los que cuentan. Destaca que cada vez reciben más denuncias de particulares por delitos medioambientales.

­Vicente Pérez Pérez participa hoy en las 2ª Jornadas sobre responsabilidades por daños medioambientales organizadas por el Colegio de Abogados de Murcia. Este general malagueño destaca que el Seprona cuenta con 1.850 agentes a nivel nacional, el mayor cuerpo de toda Europa.

¿Contento con sus efectivos?

Los recursos siempre son escasos pero tenemos la mayor plantilla de toda Europa de agentes dedicados a la protección de la naturaleza; así que somos suficientes, cada vez nos implicamos más en nuestro trabajo y me siento satisfecho con los resultados.

Pero en la Ley de Montes les dejan solos en la investigacion de los delitos, al perder los agentes medioambientales autonómicos competencias en esa materia, según denuncian ellos.

Nosotros no nos pronunciamos sobre las leyes; sólo las cumplimos y las hacemos cumplir. Pero en este caso le puedo decir que el cambio sólo afecta al 2% de los actos delictivos penales en medio ambiente y que suponen una investigación criminal. En el resto, que es el 98%, al ser sólo delitos administrativos no hay cambios en la actuación. Nosotros no dudamos de la capacidad de los agentes medioambientales pero la investigación criminal debe estar sólo en manos de la Guardia Civil, cuya doctrina de actuación es única. En esto hay una serie de intereses que no valoro.

¿Han aumentado las denuncias por parte de la sociedad?

Los ciudadanos están cada vez más concienciados y en nuestra página web cada vez nos entran más denuncias, no siempre anónimas. El año pasado recibimos más de mil, muchas de las cuales motivaron investigaciones.

¿Cuáles son los delitos más comunes en esta materia?

Encabezan el ranking, en proporción con el número de detenidos, los incendios forestales, seguidos del maltrato o abandono de animales, la caza, los delitos urbanísticos, y las actuaciones contra la flora y la fauna.

¿Por qué tan pocas o ninguna contra la contaminación del aire?

La Fiscalía de Medio Ambiente tiene cada vez más entre sus preocupaciones la contaminación atmosférica y acústica, pero su investigación es muy complicada y además falta jurisprudencia que pueda sostener una sentencia.