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AEAFMA (Asociación Española de Agentes Forestales y Medioambientales)

Ávila: una riqueza en peligro

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Los Agentes Medioambientales y los Incendios Forestales en la provincia de Ávila

Ávila: una riqueza en peligroLos Agentes Medioambientales son los funcionarios de la Junta de Castilla y León que se encargan de las tareas de vigilancia y custodia en todos los ámbitos relacionados con el Medio Ambiente teniendo reconocida la figura de Agente de la Autoridad y Policía Judicial genérica por la Ley de Montes y por la Ley de Enjuiciamiento Criminal.

Las principales tareas que desempeña un Agente Medioambiental se centran en la conservación y mejora del medio natural mediante la vigilancia y control de los aprovechamientos forestales en los montes, la caza, la pesca, las especies y espacios protegidos, vías pecuarias, contaminación, gestión de residuos, colaboración en tareas de educación ambiental, elaboración de informes que pongan de manifiesto cualquier tipo de deterioro o de delito medioambiental, así como realizar tareas de prevención, detección y extinción de incendios forestales además de investigar sus posibles causas.

En concreto en Ávila, los medios que forman parte del dispositivo son los siguientes:

3 Bases de Helicópteros con brigadas helitransportadas en Cebreros, Piedralaves y Barco de Ávila; 1 BRIF (Brigada de Refuerzos en Incendios Forestales) perteneciente al MAGRAMA y localizada en la Base del Puerto del Pico; 11 Torretas de escucha distribuidas por toda la provincia; 27 camiones autobomba (algunos de la Junta y la mayor parte conveniados con Ayuntamientos y Diputación); 18 cuadrillas-reten de tierra y una máquina pesada tipo bulldozer situada en el Puerto del Pico; además de Celadores de Medio Ambiente, emisoristas, técnicos y otro personal en el CPM de Ávila.

El número de Agentes en toda la provincia es de 92, distribuidos en 10 Comarcas Forestales agrupadas en 3 Secciones Territoriales que abarcan toda la provincia y que durante los meses de peligro alto de incendio, esto es desde el 1 de julio hasta el 30 de septiembre, se organizan para que siempre haya Agentes de guardia en todas las comarcas, disponibles y localizables las 24 horas para acudir a cualquier incendio.

Un territorio extenso y una pésima gestión

Ávila cuenta con una superficie de más de 8000 km2 y una gran diversidad orográfica y paisajística con clima mediterráneo continental y un valioso patrimonio natural. Ejemplo de ello son los espacios naturales protegidos de gran valor como la Reserva del Valle de Iruelas, el Parque Regional de la Sierra de Gredos o el relativamente reciente Parque Natural Sierra Norte de Guadarrama, además de contar con numerosos espacios pertenecientes a la Red Natura 2000.

Pero esta extensa superficie cuenta con zonas de elevado riesgo de incendio y cada año son muchos los que asolan la provincia a lo largo del mismo, también fuera de la campaña de verano. En 2014, y aún siendo uno de los mejores de la serie histórica, se contabilizaron 165 siniestros en la provincia que afectaron a unas 275 hectáreas de superficie forestal; pero todos recordamos incendios como el de Cebreros en el año 2013, más de 1000 hectáreas; o el de Palacios de Becedas en 2012, también afectando a más de 1000 hectáreas, o el devastador incendio en Arenas de San Pedro en 2009 con más de 4000.

Sin embargo, una vez más, el dispositivo de incendios se presenta como insuficiente y parece que año tras año va a peor debido a una malísima gestión por parte de la Junta de Castilla y León, con cada vez menos cuadrillas, con menos personas y con menos formación, contratadas de manera temporal para la campaña de extinción con unos recortes en prevención y extinción que van a más en lugar de promover la profesionalización de los medios de extinción y disponer de un verdadero cuerpo de Bomberos Forestales contratados durante todo el año, en contacto directo con el medio y formados y preparados para actuar en cualquier momento, además de realizar tareas de prevención durante el resto del año. De esta manera se promueve el asentamiento de la población en el medio rural y la gestión integral de los montes.

Este año se está retrasando la contratación de las cuadrillas de tierra hasta el punto de que comenzada la campaña todavía quedan personas por incorporarse. Camiones autobomba, como el de Barco de Ávila, que empezó la campaña sin haber pasado la ITV o sin personal, camiones autobomba conveniados en los que el personal no tiene la formación adecuada, son ejemplos de la nefasta gestión de la Administración Regional, que año tras año, demuestra lo poco que le interesa tener un dispositivo de incendios profesionalizado en una de las comunidades con mayor número de incendios y patrimonio natural de toda España.

El Gobierno Central, a través del MAGRAMA tampoco lo está haciendo mucho mejor y tiene a las BRIF (Brigadas de Refuerzo de Incendios Forestales), como la de el Puerto del Pico, contratadas en pésimas condiciones a través de la empresa TRAGSA .

Además este año y por irregularidades en la contratación, han estado sin helicóptero durante los primeros 15 días, teniendo que desplazarse por carretera a los incendios, perdiendo así una de las mayores ventajas de las brigadas helitransportadas, que es la rapidez. Por suerte no ha pasado nada y parece que esto es lo que les salva, que nunca pasa nada... hasta que suceda.

Los Agentes también critican lo descuidados y poco valorados que se sienten por parte de la Administración. Sin material adecuado ni herramientas para realizar su trabajo, con cada vez menos formación específica ni personal suficiente, es un Cuerpo cada vez más envejecido después de años sin convocar plazas ni llamar a interinos, con vacantes en todas las comarcas, cada vez resulta más complicado vigilar y cuidar de nuestro patrimonio natural.

Por si fuera poco, la modificación de la Ley de Montes, aprobada recientemente con la oposición de todos los grupos políticos, a excepción del Partido Popular, y colectivos medioambientales y ecologistas, pretende apartar a los Agentes de su obligación de perseguir delitos relacionados con el medio ambiente, a la vez que convertirlos en meros auxiliares de otros Cuerpos con menor formación específica en estas tareas.

Para fomentar, defender y dar a conocer la actividad profesional de los Agentes Medioambientales, así como, por ende, la defensa y protección del Medio Ambiente de Castilla y León, se creó en el año 2010, APAMCYL (Asociación Profesional de Agentes Medioambientales de Castilla y León), integrada dentro de AEAFMA (Asociación Española de Agentes Forestales y Medioambientales) y ésta a su vez en IRF (International Ranger Federation).

Desde, la recientemente constituida, Delegación de APAMCYL en Ávila, se hacen una serie de recomendaciones en relación con los incendios forestales como: extremar las precauciones, sobre todo durante el verano, consultar la ORDEN FYM/510/2013, de 25 de junio, por la que se regula el uso del fuego y se establecen medidas preventivas para la lucha contra los incendios forestales en Castilla y León, avisar lo antes posible en caso de detectar un incendio al teléfono del CPM Ávila 920 35 50 70 o bien a través del teléfono de emergencias 112 para que los Agentes puedan actuar lo antes posible.

Para cualquier duda o consulta y obtener más información pueden dirigirse a las siguientes direcciones.

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www.aeafma.es