AEAFMA (Asociación Española de Agentes Forestales y Medioambientales)

Un parque nacional, dos realidades

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Fuente: APAF-Madrid

Tras dos años y medio, el Parque Nacional de la Sierra del Guadarrama está más desprotegido que nunca, con mas caza, mas vehículos, mas masificación y mucha basura.

Un parque nacional, dos realidadesEn junio de 2013 se creó el Parque Nacional Sierra de Guadarrama. Aunque en realidad podría decirse que se crearon dos Parque autonómicos, uno en Castilla y León yo otro en Madrid, ya que no existe una gestión homogénea, y cada comunidad nombró su propio Director y órgano gestor.

Desde su comienzo nació rodeado de polémica, por los estrechamientos del espacio protegido, por dejar fuera Montes Públicos, y otros de gran valor ecológico y faunístico como “Las Cintas” (MP 111 y 113), o el pinar de Los Belgas, con la segunda mayor colonia de buitre negro de España, y otras especies protegidas, como águila imperial ibérica, culebreras, nutria, y con el mejor pinar de pino albar de Europa.

A día de hoy, casi dos años y medio después, se anuncia con orgullo como el Parque Nacional con más afluencia de España, con aproximadamente 3,5 millones de visitantes anuales, con más de 600 kilómetros de rutas en bici, y otras muchas a pie, en el que se han disparado las competiciones de todo tipo, en el que continúan celebrándose monterías en grandes superficies del Parque casi todos los fines de semana, con el consiguiente riesgo para los visitantes de este espacio protegido, máxime ahora, que se llenan nuestros pinares de buscadores de setas, en el que se han otorgado más de un millar de autorizaciones de circulación a vehículos, entre los que se incluyen todoterrenos y moto de enduro, y cross, y un largo etcétera.

¿UN PARQUE NACIONAL O DOS?

En el lado segoviano se prohibía desde el primer momento la caza en los montes propios (montes de Utilidad Pública cuya titularidad es de la Junta), se aplica la política de mínima intervención, común en todos los Parques Nacionales, se regulan y limitan las celebraciones de competiciones deportivas, y se acota al máximo el acceso al Parque de vehículos (ganaderos, estudios científicos, y vigilancia de monte exclusivamente).

Una realidad muy distinta vive el lado madrileño del Parque Nacional, con mucha mayor afluencia de visitantes, estos días, con cientos de personas buscando setas sin ninguna regulación, se continua cazando y celebrándose monterías prácticamente todos los fines de semana, y autorizándose las mismas incluso con nieve; se han entregado más de 1.000 autorizaciones para circular con vehículos (incluidos todoterrenos y hasta motos de enduro y cross) a todos los empadronados en los municipios del Parque, de momento los 7 municipios del valle del Lozoya, aunque se supone que se extenderá a la totalidad del Parque; se han disparado las competiciones de montaña, se han masificado algunos espacios como el macizo de Peñalara, La Pedriza, o las Cascadas del Purgatorio, y se acumula basura en carreteras y áreas recreativas, al desaparecer la empresa que se encargaba diariamente de la limpieza de las mismas.

Desde su declaración, han pasado tres empresas distintas para la gestión del Parque en Madrid, estando encargada de la misma actualmente AUDECA.

ESCOPETAS Y REHALAS DE PERROS ENTRE TURISTAS EN EL PARQUE NACIONAL

A los Agentes Forestales de la Comunidad de Madrid se les encomienda cerrar al público las manchas de terreno de las cacerías a batir, para que no entren los visitantes a las mismas. Esta labor la llevan a cabo una, o a lo sumo dos patrullas de Agentes Forestales, en manchas que suelen variar entre 350 y 750 ha, y las atraviesan pistas, sendas, rutas verdes, rutas del Parque, GR, PR y Vías Pecuarias, además de los cientos de personas que van monte a través por estar buscando setas, haciendo turismo fotográfico, etc. Es imposible, por extensión y por efectivos, aislar la zona para evitar accidentes.

Por ello ya se han dado numerosas situaciones de riesgo: colegios enteros que han salido de manchas en las que se estaba cazando, puestos de escopeta o rifle próximos a niños tirándose con trineos, buscadores de setas que han sentido las balas silbando cerca, son algunos de los casos que los Agentes han reflejado en sus informes y actas.

Por otra parte se alega que se trata de control de especies, cuando en realidad no existen estudios sobre poblaciones, y lo que se ha comprobado hasta ahora es que en estos pinares y en alta montaña, la densidad de jabalís es baja, como demuestran los resultados de las monterías durante los últimos 20 años.

VEHÍCULOS CONTRA SENDERISTAS

En cuanto al reciente reparto masivo de autorizaciones de vehículos, los Agentes Forestales de la zona vienen recogiendo las quejas del resto de usuarios, sobre todo estos días, con el aprovechamiento de setas, por molestias por ruido, polvo o riesgo de atropello.

La picaresca está servida: personas de otros municipios e incluso comunidades autónomas se empadronan para que les den autorización de circulación, uso como “taxi” del vehículo para subir y bajar gente del Parque, e incluso furtivismo.

Por todo ello, desde APAF-Madrid, pedimos a las dos administraciones una mayor homogeneización de la gestión en todo el territorio del Parque Nacional, mayor coordinación entre administraciones, y con y entre los Agentes de ambos lados del Parque, hacemos un llamamiento a la responsabilidad en la conservación de los procesos biológicos del Parque, y de sus especies, habida cuenta de que desde hace pocos años hay un gran cazador en el Parque, que hace la gran labor de controlar las poblaciones silvestres, que es el lobo ibérico, y cualquier otra intervención en el ecosistema del espacio protegido de mayor entidad en el ordenamiento jurídico español, un Parque Nacional, debe estar debidamente justificado con estudios previos serios e independientes.