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AEAFMA (Asociación Española de Agentes Forestales y Medioambientales)

Preocupación y peligro por los furtivos

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Fuente: El correo de Burgos

La recogida furtiva de piñas causa inquietud en la Ribera
Gumiel de Izán no pudo adelantar la recolección y pierde 20.000 euros / Los agentes medioambientales piden «medios de defensa» porque se sienten amenazados

Preocupación y peligro por los furtivosDe la vendimia a las setas y posteriormente a las piñas piñoneras. Es la ruta de lo legal al furtivismo que algunos grupos organizados realizan en la Ribera del Duero durante los meses de octubre y noviembre, la época dorada para quienes se lucran a costa de los montes eludiendo los requerimientos legales. En la otra cara de la moneda se sitúan ayuntamientos y particulares, que de acuerdo a la normativa autonómica aguardaron al 11 de noviembre, fecha de apertura del periodo de aprovechamiento, para proceder a la recolección con sus permisos en regla.

En municipios como Gumiel, Itero o La Horra ya se han producido incidentes por parte de los furtivos con vecinos y fuerzas del orden.

A sabiendas de cómo operan estas bandas, el Ayuntamiento de Gumiel de Izán solicitó «varias veces» a la Junta de Castilla y León un adelanto de la campaña para evitar un más que posible saqueo. Con la petición denegada por criterios técnicos en base a la maduración de las piñas, el alcalde del municipio, Jesús Briones, asegura que «no ha ido nadie a recogerlas» porque «han robado prácticamente todas». En términos económicos, el regidor calcula unas pérdidas que oscilan «entre 15.000 y 20.000 euros», por lo que espera que la Administración «tome medidas para el año que viene». No obstante, avisa de que «andaremos listos para adelantarnos a los ladrones», sobre todo cuando en años anteriores se han obtenido hasta 60.000 kilos de piña en la zona.

Amén del «poco margen» para anticipar la fecha de aprovechamiento, que «no es la solución», el jefe del Servicio Territorial de Medio Ambiente de Burgos, Javier María García, destaca la coordinación con el Seprona para elaborar un estudio cada vez más pormenorizado de las zonas, horarios y rutinas de estas bandas sobre las que se intenta «ir un paso por delante». El problema reside en el «solapamiento entre las setas y las piñas», por lo que vigilancia en una zona tan extensa «se resiente».

Amenazas y agresiones

Casi siempre, los primeros en pillar in fraganti a los recolectores ilegales son los agentes medioambientales de la Junta, que más de una vez han sufrido situaciones de riesgo para su integridad física. Dada la peligrosidad de este tipo de actuaciones contra individuos que no temen a nada ni a nadie, el presidente de la Asociación Profesional de Agentes Medioambientales de Castilla y León (APAMCYL), Esaú Escolar, insiste en la necesidad de que los agentes cuenten con «medios de defensa» como sprays, guantes y chalecos anticorte para garantizar su protección. Si bien es cierto que en la Ribera apenas se han registrado hechos de extrema gravedad, Escolar recuerda que en Soria se han producido agresiones -una de ellas con un cuchillo-, ya que «no tienen nada que perder» y «no van a pagar las sanciones administrativas».

Salvador Martínez, alcalde de Itero del Castillo, también tiene constancia de esta clase de sucesos en su entorno. Según relata, dos particulares con permiso fueron «expulsados» del monte bajo coacciones por parte de dos sujetos. Otro problema es la reincidencia. «Les pillas, les quitas las piñas, las devuelven con mala cara e incluso discuten con la Guardia Civil», subraya el regidor de La Horra, Jesús Javier Asenjo, sabedor de que «la sanción les da lo mismo» porque «poner puertas al campo es imposible».
La dificultad a la hora de afrontar el problema es evidente debido a la escasez de efectivos, pues cuatro patrullas del Seprona para toda la provincia y un centenar de agentes medioambientales se antoja insuficiente para estos grupos bien organizados que se las saben todas. Según explica el presidente de APAMCYL, los ladrones examinan «escondidos» el terreno antes de dar el golpe para conocer las horas de menor afluencia. Posteriormente, actúan «poco a poco», de saco en saco día tras día para no llamar demasiado la atención. Y así, cuando arranca la campaña «desaparecen» por arte de magia.
Negocio ‘legal’

Una vez finaliza la ruta, el siguiente paso es colocar la mercancía en el mercado. Algunos «se dan de alta como comercializadores», señala Escolar. Sea como fuere, las piñas «pasan al mercado legal» en un abrir y cerrar de ojos. A este respecto, el alcalde de La Horra aboga por que los vendedores «enseñen la factura» para comprobar si la procedencia es lícita.

Cambios de última hora en la ley de montes

La modificación de los artículos 6 q) y 58 de la Ley de Montes puso en pie de guerra a los agentes medioambientales y forestales de toda España dada su obligación de trabajar como cuerpo auxiliar de la Guardia Civil en lugar de operar de forma coordinada como hasta ese momento. La polémica normativa, en vigor desde el 21 de octubre, «se maquilló a última hora» gracias a una reunión del colectivo con la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáez de Santamaría, «a pesar de las presiones del Ministerio del Interior», señala el presidente de APAMCYL. Por lo tanto, tienen potestad para actuar de oficio «sin esperar a nadie» en materia penal y tramitar las diligencias pertinentes cuando se produce un delito medioambiental.