AEAFMA (Asociación Española de Agentes Forestales y Medioambientales)

Alerta máxima por el brote de sarna en cabra montés

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Fuente: La Comarca

Máxima alerta ante el avance del brote de sarna de la cabra montés

Alerta máxima por el brote de sarna en cabra montésLos casos de sarna detectados en la comarca tarraconense de la Terra Alta preocupan en el Matarraña y en la Reserva Nacional de los Puertos de Beceite. Hasta el momento han sido avistados una docena de ejemplares enfermos y han sido hallados cinco ejemplares fallecidos por esta enfermedad desde que a finales de 2014 se detectase el primer caso. La preocupación es notoria al tratarse de una enfermedad parasitaria que puede llegar a diezmar gravemente la población de estos mamíferos, emblema estrella del macizo de Beceite

Esta enfermedad parasitaria aún no se ha introducido en la reserva y tan solo afecta a cuatro localidades de la comarca vecina de la Terra Alta (Horta de Sant Joan, Pinell de Brai, Bot y Gandesa) cuyo brote podría haberse iniciado en un rebaño de cabras domésticas, No obstante, la expansión del brote podría ser cuestión de tiempo si no se encuentra un rápido y eficaz remedio, puesto que es muy fácil que se contagie. Tan solo es necesario un contacto mínimo con la piel de un animal infectado, que duerman en el mismo lugar o que roce una piedra en la que se ha rascado el animal infectado.

Para Javier Escorza, coordinador de los agentes forestales del Matarraña y Bajo Aragón, el asunto debe seguirse con la «máxima» vigilancia pese a no haber entrado aún en Aragón y trabajar conjuntamente con los agentes de Cataluña, en donde ya se está trabajando para erradicar esta enfermedad y evitar así que se propague por el territorio. «Hay contempladas bastantes medidas y casi todas ellas pasan por reducir el número de ejemplares. Sin embargo hasta ahora hay que decir que el avance está siendo, afortunadamente, muy lento y que en cualquier caso no ha llegado a territorio aragonés» matizó Escorza.

El problema en la población salvaje es que es muy complicado acotar la superficie, más aún cuando se trata de una especie que puede llegar a recorrer grandes distancias en poco tiempo.

Las medidas para poder contener esta enfermedad pasarían por reducir la densidad de los ejemplares y con ello las posibilidades de contagio, además de conseguir que los ejemplares estuviesen mejor alimentados y pudieran resistir la enfermedad. Otras soluciones más radicales podrían pasar por acotar la zona Nordeste de la Terra Alta en la que lleva observándose el brote y eliminar todos los ejemplares sospechosos de contagio. Ya el pasado año la Generalitat de Catalunya autorizó a los cazadores de los cotos en los que fueron localizados estos ejemplares afectados a abatir cualquier ejemplar de cabra montés que presentase evidentes signos de padecer esta enfermedad.

Alerta máxima por el brote de sarna en cabra montésHabrá que ver también la evolución en estas zonas, pero en cualquier caso no se sabe a ciencia cierta cómo podría afectar en el entorno de la Reserva de los Puertos de Beceite con un clima y unas características algo distintas, por su mayor altitud. Ya en 1987 se detectó una epidemia en la Sierra de Cazorla que acabó con hasta el 93% dela población de cabra hispánica. En León, la Sierra de Riaño también está viendo muy diezmada la población de cabras, sin embargo en otras zonas como Sierra Nevada o la Mola de Cortes en Valencia, el impacto en la especie está siendo bastante menor.

La sarna sarcóptica es una enfermedad parasitaria causada por un ácaro y se transmite por contacto con otros animales afectados. Se manifiesta en el cuello, cabeza y espalda y después se extiende por toda la piel. Los animales pierden pelo y se les forman costras. Además, sufren picores que provocan que se rasquen de forma continua y se vayan debilitando hasta que mueren. La sarna detectada en la cabra montés no tiene ninguna repercusión en la salud humana. Se trata de una enfermedad con una mortalidad que oscila entre el 40% y el 95% y que sí puede transmitirse a las cabras domésticas, aunque, en este caso, tiene tratamiento curativo eficaz. La caza podría verse también afectada, siendo una actividad que reporta hasta 120.000 de beneficio cada año al territorio.