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AEAFMA (Asociación Española de Agentes Forestales y Medioambientales)

"Nos sentimos desprotegidos"

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Fuente: Diario de Valladolid

Agentes Forestales denuncian «penosas» condiciones de trabajo
Plantean a la Junta que reduzca a la mitad las 92 demarcaciones forestales

"Nos sentimos desprotegidos"Un bolígrafo y un cuaderno son las únicas ‘armas’ con las que cuenta un agente forestal para hacer cumplir las normas medioambientales en Castilla y León. Vigilan cacerías, luchan contra el furtivismo, supervisan la campaña de setas, de piñas... Y todo eso lo hacen sin armas cortas «disuasorias» que les protejan de posibles agresiones. Es la punta del iceberg de unas condiciones de trabajo que el sector califica de «penosas».

«Nos sentimos desprotegidos», denuncia el presidente de la Asociación de Agentes Medioambientales de Castilla y León (APAMCYL), Esaú Escolar. Y así llevan desde que hace tres años, en noviembre de 2013, la Consejería de Medio Ambiente decidiera retirar las últimas armas existentes. Entonces se les retiró a 36 agentes de Burgos, pero desde hacía siete años la retirada se practicó en la Comunidad de forma progresiva.

El sector, que aglutina a aproximadamente 800 agentes medioambientales, según el censo de la Consejería a noviembre de este año, reclama su devolución por «legítima defensa». «Nunca las tuvimos que utilizar, pero somos el colectivo que más expuesto está a las armas», apunta Escolar, para quien «ir desarmado» les convierte en un cuerpo policial «vulnerable».

Su reivindicación se apoya en que el último reglamento de la Junta que regula la Escala de Agentes Medioambientales, de 2002, sí recoge la posibilidad de portar armas. También en que existen comunidades, como la Rioja, que sí las llevan, tal y como precisa el responsable de CSIF en materia de Medio Ambiente en el sector de la Junta, Pedro Bécares.

Por no tener, según afirma Bécares, muchos de los forestales no tienen ni siquiera chalecos ni guantes anticortes. Ante esta situación, Escolar reclama a la Junta que «revise los protocolos de evaluación de los riesgos laborales» que supone un trabajo en esas condiciones.

«Sólo queremos medios para trabajar», reivindica también el agente forestal y delegado sindical de UGT en León, Roberto González.

Trabajan sin armas, pero además lo hacen por pistas forestales en vehículos que, según señalan las fuentes consultadas, superan los 300.000 kilómetros e incluso los 400.000 kilómetros y con «una antigüedad superior a los 20 años». «El coche más joven tendrá 15 años», apunta Bécares, quien denuncia que incluso en el caso de León «los agentes tienen restringido el combustible». «¿Qué servicio se puede hacer así?», se pregunta.

Piden, además, que los coches estén rotulados con el logo que les acredite como agentes forestales y que porten rotativos azules, como los que utiliza la policía y como «los que usan en otras autonomías».

A todo ello, la asociación y los sindicatos afirman que los agentes están «sin ropa». Y «no es un caso puntual», denuncian desde UGT. Desde hace cuatro o cinco años, incluso siete, están pendientes de que se liciten los uniformes. Y mientras tanto, aseguran se ven obligados a «tirar de armario», en busca de prendas con las que salir a trabajar, o incluso ir a comprar nueva. «Se nos han desgastado hasta los escudos», afirma Escolar. El no llevar una imagen institucional les complica a la hora de dirigirse a los ciudadanos. «Somos policías judiciales en competencias y deberíamos tener una imagen», apostilla el responsable de Medio Ambiente de CSIF.

Pero lo que más les preocupa es que con demasiada frecuencia los servicios los realizan agentes en solitario. Si se tiene en cuenta que Castilla y León dispone de 800 agentes y que está dividida en 92 demarcaciones, una simple división desvela que cada demarcación está atendida de media por ocho agentes.

Una cifra «inaceptable» para APAMCYL, que fija en un mínimo de 20 o 25 el número de agentes que debería de estar destinado en cada comarca. Por ello, reclama a la Junta que reduzca a la mitad el número de comarcas forestales de la Comunidad, y que ‘saque del cajón, en el que lleva metido «desde noviembre de 2013», el borrador de recomarcalización forestal. «La parte social queremos hacer nuestras propias aportaciones», manifiesta.

Escolar lamenta, asimismo, que la Consejería de Medio Ambiente dé respuesta a las 70 jubilaciones que se han producido en los últimos diez años con una oferta de empleo público de tan sólo cinco plazas este año. En esta línea, el delegado sindical de UGT ahonda en que un 20% del total de plazas que debería tener la Consejería «están vacantes». En lugar de cubrirlas, «subcontratan», asegura.

Este cuerpo policial, con 130 años, a sus espaldas concentra en León el grupo más numeroso. En concreto, según los datos facilitados por la Consejería, en León trabajan 144 agentes medioambientales, seguida por Burgos, con 108; Segovia, con 96, o Ávila, con 95. Soria tiene 93 agentes, Zamora 74 y Salamanca 65, mientras que Valladolid y Palencia cierran la lista con 63 y 62 respectivamente.

Las mejoras materiales se verán el próximo año

Los guardas forestales comenzarán a ver mejoras materiales en sus servicios durante el próximo año, ya que la Junta espera realizar en breve la contratación efectiva de nuevos uniformes homologados, y de la renovación de la flota de vehículos. «Tenemos previsto renovar en torno a 400 o 500 vehículos, lo que supone un esfuerzo importante», aseguró el director general de Medio Natural, José Ángel Arranz.

«La administración lleva trabajando ya meses para poner esto en marcha, con lo cual esperamos que en breve se pueda hacer efectivo», aclaró Arranz, quien también recordó que están trabajado en las nuevas relaciones de los puestos de trabajo, que se harán de forma paralela a la búsqueda de un modelo de demarcaciones «más ajustado a los tiempos actuales en cuanto a la ubicación».

La tenencia de armas en acto de servicio tiene más difícil solución, según comentan desde la Junta. «Hay que cumplir con las exigencias de la propia dirección de la Policía», que entre otras cosas, exige la instalación de armeros en las oficinas comarcales y un control exhaustivo de las armas que se utilizan, lo que supondría «inversiones importantes», que en estos momentos no se pueden acometer al haber «otras prioridades», indicó el director.

Respecto a las quejas sobre una identificación conjunta del cuerpo policial, Arranz considera que los agentes forestales van perfectamente identificados con los vehículos verdes y sus uniformes, aunque «otra cosa es que estos estén deteriorados». «Hemos pensado en renovar la imagen corporativa, como una de las cuestiones de mejora». / L.C.

Reclamaciones de los trabajadores

Protección. Los agentes forestales piden llevar armas en sus jornadas laborales como medida de protección, al ser uno de los cuerpos más expuestos a estos ataques.

Organización. Solicitan que se reconfigure la distribución actual, pasando de las 92 demarcaciones a la mitad, y que así haya en ellas más de ocho efectivos.

Efectivos. Critican que las 70 jubilaciones no se ven reflejadas ni repuestas con la oferta de empleo, que publicita solo 5 plazas.

Transporte. Los vehículos tienen más de 300.000 kilómetros y 20 años de antigüedad, por lo que exigen una renovación.

Indumentaria. Los uniformes no son iguales y lamentan que están desgastados con el tiempo.