La voz como arma de defensa
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- Publicado: Jueves, 29 Octubre 2015 16:25
La “acción” enmarcada en una Ley autonómica fue calificada por la exministra socialista Cristina Narbona como una burla a las instituciones parlamentarias, lo que propició el consiguiente recurso del Gobierno socialista de inconstitucionalidad, y cuyo fallo hoy conocemos.
No es difícil extrapolar esta acción a la Ley Básica de Montes cuya modificación ha entrado en vigor esta semana y donde nuevamente el Gobierno del PP puso sobre la mesa, similares o mayores restricciones injustificadas para el colectivo de Agentes Forestales. Las correcciones de última hora vía enmiendas parlamentarias evidenciaron el sin sentido de la propuesta y la necesidad de fortalecer el estatuto básico de esta profesión.
La normativa básica estatal impone una jerarquía que favorece el interés general y limita algunas acciones de Gobiernos autonómicos y municipales, que no dudan en “castigar” a su antojo a sus Agentes Forestales cuando osan denunciar a poderosos amigos, como era el caso de Madrid y/o Zaragoza.
Los casos de especulación inmobiliaria continúan. En este caso, el Embalse de Orellana y Sierra de Pela, junto con el Parque Nacional de Monfragüe a pesar de ser zonas protegidas, fueron los lugares escogidos para realizar construcciones destinadas a ser segunda vivienda.
Los agentes ya han presentado denuncia ante un hecho reincidente.
Sin embargo, la realidad es ya bien distinta. La formación, como tantas otras cosas, ha pasado a ser algo insustancial y de ello tiene especial responsabilidad la Jefatura del Cuerpo.
La formación acabará por desaparecer del Cuerpo de Agentes Forestales y nos parecerá hasta lógico porque nos estamos acostumbrando a su deterioro.
Los Agentes Forestales de la Unidad Verde patrullarán la zona todos los días a horas diferentes ya que se sospecha que el veneno se diseminó de forma intencionada por el entorno del parque, lo que supondría la comisión de un delito.