El agua subterránea es un recurso estratégico, especialmente en territorios con escasez hídrica.
Las inspecciones de pozos permiten verificar su legalidad, controlar volúmenes de extracción y detectar posibles irregularidades.
LA POLICÍA MEDIOAMBIENTAL DESDE 1877
El agua subterránea es un recurso estratégico, especialmente en territorios con escasez hídrica.
Las inspecciones de pozos permiten verificar su legalidad, controlar volúmenes de extracción y detectar posibles irregularidades.
Avanza el tiempo nos acercamos a 2030 y ello supone enfrentarse a los objetivos, promesas realizadas y, en muchos casos, olvidadas. Para combatir los estragos del cambio climático, para frenar la desertificación o preservar nuestro medio ambiente en España contamos con el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, rodeado de símbolos, emblemas y propuestas y con muchas preguntas en el aire por parte de los más de 500 Agentes Medioambientales que llevan 17 años sin obtener respuestas.
Las autoridades del agua, consultadas para este reportaje, admiten que sus medios humanos son “claramente insuficientes”. “La dotación que tenemos equivaldría a que en Holanda solo hubiera 60 efectivos para vigilar su dominio público hidráulico”, asegura una fuente de la Confederación Hidrográfica del Júcar, la cuenca que se extiende por gran parte del Levante peninsular.
Desde hace años se reclama una «Ley de Punto Final» para los regadíos ilegales en Murcia, tal como hizo el anterior consejero de Agricultura de la Región de Murcia, Antonio Cerdá, o los empresarios hortofrutículas que recibían numerosas denuncias.
Estos regadíos eran considerados ilegales según una ley del período de Felipe González, siendo aquellos cuya agua alicada no tenía autorización o concesión. Esta situación ha provocado que durante todo este tiempo los Agentes Forestales tuvieran que controlar y multar a quienes utilizaban de manera ilegal el agua.