La voz como arma de defensa
No pertenecer a los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado se traduce, entre otros aspectos, en no poder llevar arma corta reglamentaria. En una profesión en la que en ocasiones es necesario defenderse, los agentes no pueden portar armas y por ello se intensifica su formación en defensa basada en la comunicación verbal.
