La guerra que acaba con la vida
El biólogo Luis Arranz lleva desde 1980 en una guerra: la de la conservación de la naturaleza en África. Ha dirigido tres parques nacionales en tres países africanos. «Debía ir armado pero no lo hacía, llevaba 180 guardias armados». Arranz desmonta la imagen bucólica de los parques que se muestra en los documentales. Él vive una guerra, la de la conservación, que se lleva por delante la vida de animales y de personas, de rangers y fugitivos.
