Desarticulan un entramado de caza furtiva
Agentes Medioambientales de la Junta de Castilla y León en Ponferrada encontraron un cepo por casualidad y decidieron llevar a cabo un rastreo de la zona para ver si había más.
Así fue, hasta 16 artefactos de caza ilegal encontraron y en uno de ellos, concretamente uno de los dos cepos, había rastro de sangre. Quiere ello decir que alguna pieza cayó en la trampa y consiguió escapar, aunque no hallaron en la zona ni la parte amputada ni al animal en cuestión.
