¿Qué es un accidente de trabajo?
Según el artículo 156 del Texto Refundido de la Ley General de la Seguridad Social (Real Decreto Legislativo 8/2015), se considera accidente de trabajo toda lesión corporal que el trabajador sufra con ocasión o por consecuencia del trabajo que ejecute por cuenta ajena.
Incluye también:
- Accidentes in itinere (desplazamientos entre domicilio y trabajo).
- Accidentes en misiones fuera del centro habitual.
- Actos de salvamento relacionados con el trabajo.
¿Qué es una enfermedad profesional?
La enfermedad profesional está definida en el artículo 157 de la Ley General de la Seguridad Social como aquella contraída a consecuencia del trabajo ejecutado por cuenta ajena, en actividades que se especifican en el Cuadro de Enfermedades Profesionales aprobado por el Real Decreto 1299/2006.
Ejemplos para agentes forestales y medioambientales:
- Zoonosis (brucelosis, leptospirosis).
- Alergias respiratorias por exposición a polen o productos químicos.
- Hipoacusia por exposición prolongada a ruido.
Importancia de la correcta declaración
Declarar un accidente de trabajo o una enfermedad profesional garantiza derechos económicos y asistenciales:
- Prestaciones por incapacidad temporal o permanente.
- Cobertura sanitaria específica.
- Investigación del accidente para evitar su repetición.
Normativa aplicable
- Ley General de la Seguridad Social, artículos 156 y 157.
- Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales, artículos 14–16 (derecho a protección y planificación preventiva).
- Real Decreto 1299/2006, que aprueba el cuadro de enfermedades profesionales.
- Real Decreto 39/1997, Reglamento de los Servicios de Prevención (gestión preventiva).
RECUERDA: Un accidente de trabajo o una enfermedad profesional no son solo trámites administrativos: su correcta declaración protege tus derechos y ayuda a mejorar la prevención en tu colectivo. Si tienes dudas, consulta con tu Delegado de Prevención y revisa la normativa aplicable. La prevención empieza por informar.
